Cómo superar la ansiedad por la comida

18

Abr, 2018

Si alguna vez has hecho dietas restrictivas para perder peso, es posible que hoy tengas dos problemas: los kilos de más, que seguirán contigo, y la ansiedad por la comida, que acaba frustrando todos tus esfuerzos por adelgazar.

Ambos son la consecuencia natural de obligarnos a pasar hambre, prohibirnos alimentos y someternos a cambios drásticos en nuestro estilo de vida, imposibles de mantener en el tiempo.

La ansiedad por la comida condicionó mi vida durante mucho tiempo, y conozco bien el sufrimiento que provoca, así que hoy quiero compartir contigo cómo liberarte de ella para siempre.

¿Qué es la ansiedad por la comida?

La ansiedad por la comida no es más que un intento desesperado por dejar de sentir lo que estamos sintiendo.

Es así de simple. Nos sentimos mal por cualquier motivo y nos lanzamos a la comida para escapar de la angustia que nos provoca ese malestar.

No importa si se trata de soledad, aburrimiento, frustración, agobio por no llegar a todo, una discusión puntual o un problema que lleve tiempo contigo… la comida es el recurso que hemos aprendido a utilizar para sentirnos mejor, al menos por unos instantes.

Con el paso del tiempo, comer para tapar nuestro malestar se acaba convirtiendo en un hábito, en una reacción automática de la que ya no podemos prescindir. Sin habernos dado ni cuenta, nos enganchamos a ese alivio inmediato que nos aporta la comida, por mucho que nos agobien sus consecuencias.

 

¿Cómo puedo superarla?

Si detrás de la ansiedad por la comida está nuestra necesidad de sentirnos bien… ¿qué pasaría si aceptáramos que sentirnos mal forma parte de la vida?

Sentirse bien se ha convertido en una obsesión y no toleramos nada que no sea estar contentas, animadas y positivas todo el tiempo. Ni a nivel individual, ni social. Pero resulta que, como humanas, estamos programadas para sentir una gran variedad de emociones que son necesarias y cumplen una importante función, tanto si nos resultan agradables, como si no.

Por poner un ejemplo, hay que pasar un duelo de emociones difíciles cuando perdemos a alguien que queremos. Y acoger esas emociones, aceptarlas y sentirlas, es la única manera de superar esa pérdida. De nada sirve mirar para otro lado, la emoción permanecerá ahí hasta que la atendamos.

Así que esto es lo primero y más importante que tenemos que entender para poder superar la ansiedad por la comida: sentirse mal va en el paquete de estar viva, y no es necesario salir huyendo.

Aprender a permanecer en la incomodidad

Una vez que aceptamos que es normal experimentar todas las emociones que existen, incluidas las que nos hacen sentir mal, podemos abrirnos a una relación más sana con todo eso que sentimos.

Sentirse mal no es agradable, pero si en vez de tratar de huir nos atrevemos a permanecer en la incomodidad, nos iremos familiarizando con esas sensaciones, nos daremos cuenta de que no pasa nada por sentirlas, y no necesitaremos lanzarnos a la comida para ocultarlas.

Aprender a permanecer en la incomodidad es como perder el miedo a tu propia sombra. Consiste en detenerte, respirar hondo, y observar lo que estás sintiendo, incluidas las sensaciones que ese malestar te provoca en el cuerpo. Permanece ahí y trata de entender qué te ha llevado a sentirte así, mientras aceptas que lo que te ocurre es totalmente normal.

Darte el tiempo de sentir esa emoción, de verla y acogerla, es lo que hará que se vaya disipando, que pase por ti y se acabe marchando.

Con la práctica y la repetición, permanecer en la incomodidad se irá haciendo un hábito para ti, y podrás deshacer el vínculo que creaste, de manera inconsciente, entre malestar y comida.

 


 

Entender todo esto a mí me ayudó muchísimo, ¡espero que a ti también! Aunque no te dieras cuenta, crear el vínculo entre malestar y comida te ha llevado mucho tiempo y una gran constancia. Lo hiciste una y otra vez, durante mucho tiempo, hasta que creaste ese hábito en ti. La técnica para romper ese vínculo es la misma que lo creó: la repetición. Ya te adelanto que al principio te costará, pero si persistes y pones tu atención en aprender a permanecer en la incomodidad, lo conseguirás. ¡Mucho ánimo! y si en algún momento crees que te vendría bien un poco de apoyo, por aquí te espero.

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